¿Cómo saber qué boda quiero realmente?

0
401

Todos tenemos una boda ideal… o no. Existen parejas que saben qué quieren pero no tanto cómo lo quieren. ¿Queremos una boda clásica? ¿Tal vez una boda llena de romanticismo en una hacienda andaluza de siglos pasados? ¿Y una boda cargada de luz en una playa?

Aspectos a tener en cuenta para saber qué boda queréis

Para esos indecisos que fuisteis a una boda de unos amigos y os enamorasteis de cómo lo hicieron y ahora queréis superarlo, o sencillamente para esos que les parece bien varias opciones, os vamos a detener en algunos aspectos que debéis preguntaros para aclararos vosotros mismos en qué queréis exactamente.

La época

Ya no sólo por temas de organización (no es lo mismo la saturación de bodas en Noviembre que en Mayo) sino por temas de horario. Una boda en Diciembre es obligatoriamente por la mañana, a no ser que queramos que los invitados se mueran de frío. Del mismo modo, si queremos un lugar al aire libre, será mejor que desechemos las opciones de otoño e invierno.

El presupuesto

¿Vamos a contar con ayuda de nuestros padres? ¿Vamos a tirar con lo que tenemos? La búsqueda de enclaves donde se pueda realizar ceremonia y celebración es a veces una buena opción para abaratar costes. Haciendas de bodas en Sevilla como la Hacienda de Orán permite además la estancia en la hacienda el día de la boda, lo cual es un apartado muy a tener en cuenta a la hora de tener un sitio excelente y distinguido por una cantidad asequible.

Cantidad de asistentes

Ya que estamos valorando lugares, no es lo mismo un lugar para 50 personas que para 300. Estaría bien realizar una estimación de invitados para así saber por dónde debemos movernos a la hora de buscar emplazamientos o valorar opciones.

El sentido religioso.

Realizar una boda en un templo que signifique mucho para los novios limita la búsqueda de la celebración ya que no podría estar demasiado lejos de la iglesia. Saber si queréis una boda ante el Cristo o la Virgen de vuestros amores, o tal vez en un soñado atardecer en la sierra o la playa, es un primer paso importante para saber por dónde empezar a moverse.